lunes, 14 de noviembre de 2016

INSTITUCIONES REPRESENTATIVAS DE NUESTRA CULTURA

Por decreto del 9 de abril de 1931 se organizo el museo nacional bajo una sola direccion, tecnica y administrativa a cargo del doctor Luis E. Valcárcel constando los siguientes departamentos:

Departamento de historia (antiguo museo de historia nacional)
Departamento de antropologia (antiguo museo de arqueologia peruana)
Integrando al museo de la independencia (antiguo museo Bolivariano) ubicado en Magdalena vieja, también al museo de Arte Italiano. 

Departamento de historia- el antiguo museo de historia nacional fue fundado por resolucion suprema el 6 de mayo de 1905, en el palacio de la exposición como dependencia del instituto histórico del Perú, siendo presidente de la republica el doctor José Pardo y ministro de instrucción el doctor Jorge Polar, se inauguró solemnemente el 29 de julio de 1906, con dos secciones:

Una de arqueologia bajo la direccion del doctor Max Uhle

La de historia natural con la dirección de don José A. de Izcue

El doctor Uhle acumulo apreciable colección de artefactos arqueologicos, siendo la mayor parte fruto de excavaciones que practicara personalmente en los yacimientos arqueologicos de la costa y la sierra, siendo este importante material clasificado y estudiado por el mismo.
Por su parte el señor Izcue enriquecio la colección historica, publicando una monografia de la participación del Perú en la guerra de la independencia.

En 1914 se fusionaron ambas secciones bajo la direccion del señor Emilio Gutiérrez de Quintanilla, autor de la obra “la accion peruana en la independencia del Perú”

Departamento de antropología- funcionaba en el edificio que para esto habia mandado construir exprofeso don Víctor Larco Herrera, ubicado en la avenida Alfonzo Ugarte, es de estilo incaico y de cemento armado para la exhibición de las colecciones arqueologicas adquiridas por el, por lo que un buen tiempo constituyo el museo arqueologico Víctor Larco Herrera; este museo fue adquirido por el gobierno por resolución suprema el 6 de diciembre de 1914, habiendose inagurado como institucion oficial el 13 de diciembre del mismo año, bajo la direccion del doctor Julio Cesar Tello, durante la administracion de este gran Huarochirano el museo acrecento sus colecciones con importantes adquisiciones, en particular con los objetos extraidos por el personal del museo de los yacimientos arqueologicos de Paracas.

Museo de la Independencia- con el nombre de museo Bolivariano se fundo en 1921, con ocasión de celebrarse el primer centenario de la independencia nacional, a iniciativa de don Jorge M. Corvacho quien fue su primer director, el local en el que funcionaba este museo fue la casa de campo de los ultimos virreyes ubicado en la Magdalena vieja, allí también habitaron los libertadores San Martin y Bolívar, los generales Sucre y Salom, constaba de las siguientes salas:
Pichincha, Zepita, Junín, Ayacucho, y la denominada Independencia.
El ambiente apacible de la quinta de los libertadores y los recuerdos historicos que evocaban, hacen de el un lugar agradable al estudio de los magnos hechos.

El museo de Arte Italiano-
Fue fundado en el antiguo parque neptuno, en el actual paseo de la Republica, el edificio fue construido por el ingeniero Moretti, fue una donación al Perú de la colonia Italiana con motivo de celebrarse el primer centenario de la independencia nacional, se entregó oficialmente el 11 de noviembre de 1923, este edificio de estilo renacimiento florentino, reproduce los caracteristicos aspectos del periodo de los Medici.

domingo, 30 de octubre de 2016

JUAN BAUTISTA MORGAGNI



El concepto de que los procesos patológicos pudiesen originarse en regiones localizadas del organismo era desconocido, en opinión de la época las enfermedades actuaban sobre la totalidad del organismo y se debían a perturbaciones de alguno de los cuatro humores o a trastornos de átomos y poros, estas ideas cambiaron progresivamente durante el renacimiento a medida que se difundía la costumbre de efectuar necropsias, el examen sistemático de los cadáveres condujo al convencimiento de que generalmente las enfermedades afectan en sus fases iniciales a un solo órgano, o a un grupo de tejidos y que pueden permanecer localizadas durante largos periodos.

Para adaptarse a este nuevo concepto los médicos debieron modificar radicalmente sus ideas respecto del diagnóstico y el tratamiento de las dolencias de sus pacientes, por lo que durante muchos años ambas doctrinas convivieron en escuelas y en libros y en la mente de los maestros, a pesar de su oposición mutua y de la progresiva acumulación de pruebas en favor de la segunda, no fue sino hacia el final del siglo XVIII que la opinión médica se volcó en favor de la teoría localista o anatómica; a esto contribuyo marcadamente la publicación de “sedibus et causis morborum per anatomen indagatis” publicada en 1761, acontecimiento que se considera uno de los más importantes de la historia de la medicina, ya que la aceptación general de la teoría localista de la patología hizo posible el tremendo progreso de la medicina y la cirugía del siglo XIX.

El autor de la obra y de la idea de relacionar la anatomía patológica con el diagnóstico fue Juan Bautista Morgagni, clínico y profesor de anatomía de Padua, vivía con una simplicidad casi patriarcal en contraste con la vida turbulenta de otros grandes de la medicina, además de ser gran maestro y escritor ejerció sobre sus contemporáneos una influencia rara vez igualada en los círculos médicos, Giambattista Morgagni como generalmente firmaba sus escritos, nació el 25 de febrero de 1682 en Forlì, capital de un pequeño estado papal, a la edad de 15 años comenzó a estudiar medicina en la universidad de la vecina Bolonia, tuvo la buena fortuna de caer bajo la influencia de dos celebres profesores de la época Albertini y Valsalva, este último era discípulo de Malpighi y estaba dedicado al estudio de la anatomía del oído, Morgagni muy pronto atrajo la atención de Valsalva quien lo hizo su discípulo.

En 1701 Morgagni obtuvo su doctorado en medicina y filosofía y desde ese momento ocupo periódicamente la catedra de Valsalva durante las ausencias de este, sus actividades en los círculos académicos de Bolonia continuaron hasta que por razones de salud, se retiró a su aldea natal y fue en esa época que publico el primer volumen de “adversaria anatómica” colección de ensayos destinada a establecer su prestigio como hombre de ciencia; su reputación fue creciendo y en 1711 le fue ofrecida una catedra de medicina teórica en la universidad de Padua, que ocupo el 17 de marzo de 1712, tres años después el senado de Venecia lo ascendió a profesor de anatomía en Padua, llegando a ocupar antes de los 35 años una de las cátedras universitarias más prestigiosas del siglo XVIII, que había sido honrada por hombres de la talla de Vesalio, Colombo, Falopio, Fabricio de Acquapendente, Casseri, Spigelius y Vesling; Morgagni fue un maestro entusiasta y muy popular entre sus alumnos, el prestigio de sus disertaciones y demostraciones en el célebre anfiteatro anatómico construido en 1594, atrajo muchos estudiantes extranjeros en particular del norte de Europa, este venerable anfiteatro era de empinadas gradas dispuestas en cono oval.

En Padua Morgagni fundo una nueva rama de las ciencias médicas la anatomía patológica, su talento para la observación lo condujo a relacionar las manifestaciones de las enfermedades con las modificaciones anatómicas, a lo largo de su vida tomo nota de sus observaciones y las puso por escrito, Morgagni demuestra ser literato, historiador y fisiólogo experimental consumado, los protocolos de sus necropsias se caracterizan  por la descripción de las manifestaciones presentadas por el paciente en vida, comentarios sobre sus causas, relación de las observaciones efectuadas en el cadáver, deducciones de los hechos acumulados y sugerencias teóricas y prácticas que pudiesen servir a los médicos, Morgagni consideraba a la disección como indispensable e insistía en la necesidad de contar con buenas historias clínicas, sin las cuales los hallazgos de la necropsia carecían de significado, frecuentemente acudía a la anatomía comparativa y efectuaba experimentos en animales para obtener datos, Morgagni sospechaba que los nervios desempeñaban algún papel en la producción de los síntomas alejados del asiento de la enfermedad, concedía gran importancia a la posibilidad que el pensamiento y las emociones influían sobre la circulación y los aneurismas, sabía que la apoplejía se debía fundamentalmente a modificaciones de los vasos sanguíneos y no a lesiones primitivas del tejido nervioso, que los abscesos encefálicos eran resultado y no causa de la otorrea, conocía la sífilis y las lesiones sifilíticas de los vasos cerebrales, piel y huesos, describió los gomas hepáticos y cerebrales, describió también la cirrosis hepática.

Si bien Morgagni estableció su reputación durante su juventud con la publicación de adversaria anatómica, su obra magna destinada a conservar su nombre para la posteridad fue “de sedibus et causis morborum per anatomen indagatis” vio la luz 57 años después en 1761 cuando su autor tenía 79 años y estaba constituida por cinco libros en dos volúmenes, incorporaba observaciones recogidas en la sala de disección durante toda su vida, es una de las grandes obras científicas del siglo XVIII; Morgagni compilo sus cartas en las que describía los resultados de sus necropsias, a las que agrego sus comentarios, deducciones y conjeturas, es interesante anotar que a pesar que el libro de Morgagni fue publicado 101 años antes de que fuese descubierto el famoso papiro de Edwin Smith, sus ensayos siguen el mismo orden que este antiguo documento egipcio, primero se estudian los trastornos de la cabeza, luego los del tórax, seguido por el abdomen y finalmente los miembros.

Si bien la obra de Morgagni no contiene un solo descubrimiento, contribuyo al conocimiento médico de la época con numeroso detalles y observaciones nuevas de importancia, sus precisas descripciones permiten formular el diagnostico de muchas enfermedades que en esa época ni el mismo Morgagni podía identificar, el orden sistemático, la enorme cantidad de datos cuidadosamente valorados, la contribución al conocimiento de la anatomía y los métodos racionales empleados hacen de Sedibus una obra importante y sin precedentes.

La vida personal de Morgagni transcurrió feliz y tranquila, su larga vida permitió ver a miembros de su numerosa familia tomar los hábitos religiosos, los patricios de Venecia quienes gobernaban Padua y el Rey Manuel III de Cerdeña se enorgullecían de tenerlo como amigo, Morgagni también gozo del aprecio de cinco Papas, además de ser objeto de honores fue reconocido en otros países, fue admitido como miembro de la academia Leopoldina en 1708, de la sociedad real de Londres en 1724, de la academia de ciencias de París en 1731, de la academia imperial de san Petersburgo en 1735, de la academia de Berlín en 1754, en 1857 se fundó el “Milan II Morgagni” una de las publicaciones médicas italianas mejor conocida y se publicó hasta 1935, el gran anatomista de Padua falleció calladamente en 1771 estando cerca de los noventa años.

Referencias

Ackerknecht  “ short history of medicine”
Bernasi Enrico “Morgagni consulti medici”
Castiglioni  “history of medicine”
Garrison “introduction to the history of medicine”
Premuda Loris “morgagni minore, acta medicae”

Walsh James “Morgagni the father of pathology”

lunes, 24 de octubre de 2016

LOS PANCHOS Y EL PERU


EL GENERAL GERARDO ALVAREZ CASTILLO

Nació en el Cuzco en 1864 y sus padres fueron don Juan C. Álvarez y doña María Dolores Castillo, hizo sus estudios en el colegio nacional de su ciudad natal; cuando estalló la guerra con Chile en 1879, se presentó en el batallón Cuzco y fue uno de los primeros en salir de campaña, por su valor y entrega ascendió grado por grado rigurosamente y cuando termino la guerra ya era capitán, en 1880 asistió a la batalla de los Angeles.
 

En 1884 y 85 tomo parte activa en la guerra civil que sostuvo el general Cáceres contra el general Iglesias, durante esa campaña asistió a los combates de Masma el 4 de julio de 1885, de Canta el 15 de agosto de 1885, Huaripampa el 15 de noviembre de 1885, de san Bartolomé el 29 de noviembre y finalmente estuvo en la toma de Lima el 30 de noviembre y 1 de diciembre de 1885.
 

Durante la guerra civil de 1894 y 95 tomo parte activa en la defensa del gobierno del general Cáceres, concurriendo a los combates de Cañete y Yauyos en setiembre y octubre de 1894, luego en la del 17 y 18 de marzo de 1895 en la sangrienta batalla de Lima; el 17 de diciembre de 1907 fue ascendido a coronel otorgado por el congreso teniendo en cuenta principalmente su valor y perfecta honradez.
 

El 1 de mayo de 1908 don Augusto Durand quien era un perpetuo revolucionario se sublevo en Chosica, contra el presidente Pardo y se adueñó del importante ferrocarril a la Oroya, cortando las comunicaciones de la ciudad de Lima con el interior de la república, el coronel Álvarez partió en el acto al frente de una división y a pesar del corte de las líneas férreas los alcanzo y los derroto en los combates de Chicla el 5 de mayo y Chinchan el 6 de mayo, los revolucionarios maniobraron sobre los cerros cubiertos de nieve siendo alcanzados y resaltaba sobre la blancura de la nevada la sangre derramada.
 

En 1912 fue enviado a Europa como attache militar de la embajada del Perú en España, con motivo del centenario de las Cortez de Cádiz, pasando después a Alemania, Austria y Francia, visitando las principales fábricas de armas y concurrió a las grandes maniobras militares Alemanas y Españolas.
 

Terminaba el segundo periodo presidencial de don José Pardo en 1919, hacia crisis la economía popular y el malestar era general derivado de la guerra mundial, encarecieron los alimentos y había falta de subsistencias, esto sumado al enriquecimiento ilícito de muchos industriales y comerciantes que se beneficiaban con esta situación.
 

Por otra parte muerto don Nicolás de Piérola, el partido demócrata había perdido fuerza y el partido constitucional se encontraba en decadencia, solo se sostenía con la aureola de su jefe el ya anciano mariscal Cáceres; en este ambiente de descontento y desorganización, surgió la candidatura de don Augusto B. Leguía para su segundo periodo presidencial, quien era apoyado ardientemente por la oposición y Leguía fue apoteósicamente recibido por el pueblo a su regreso de Europa en febrero de 1919.
 

El partido civil se encontraba apoyado por el gobierno, lanzan por segunda vez la candidatura de don Antero Aspillaga un rico hacendado del norte, la campaña electoral se tornó violenta y hubo muchas impurezas en las elecciones resultando electo Leguía; las irregularidades cometidas en la votación habían sido hechas por ambos bandos, pero la corte suprema comenzó a anular gran cantidad de votos de Leguía, se presentaba entonces el peligro de que el congreso anulase las elecciones y se tomase la atribución de elegir al nuevo presidente, como ya había sucedido en 1912 con desfavorable situación para Leguía, por cuanto el congreso tenía una mayoría civilista, ante esta situación Leguía y sus partidarios dan el golpe de estado el 4 de julio de ese año.
 

El general Álvarez y sus fuerzas toman palacio de gobierno y se apoderan de la persona del presidente Pardo, quien es conducido a la penitenciaria y luego deportado a Europa, asumiendo Leguía la jefatura de gobierno con el carácter de presidente provisorio y procediendo a la disolución del congreso; el 7 de agosto de 1919 el presidente don Augusto B. Leguía crea el regimiento de la guardia republicana, a semejanza de la guardia republicana de París, donde el general Álvarez comprobó los eficientes servicios que prestaba la legión de la guardia republicana de París, el general Álvarez fue nombrado jefe del estado mayor del ejército y luego ministro de guerra y marina.
 

Durante el gobierno de Leguía Lima cambio, el área de la ciudad se abrió avasalladoramente paso hacia el sur, amplias avenidas unieron Lima con el Callao, la Punta, Miraflores, Chorrillos, Magdalena, Chosica, así los balnearios limeños tuvieron continuidad con la ciudad, pero Lima aún tenía sus rincones antiguos que no perdían su nostalgia, en algunas plazoletas bajo la sombra de la torre y la pileta de la fuente murmuraba aun el místico rezo.

lunes, 12 de septiembre de 2016

EL DIOS SOL Y SU IMPERIO

Era Huacapar hijo del platero real Illa Rocca, el le enseño a fundir el metal y vaciarlo en moldes, embutirlo y batirlo, el arte de los Incas había llegado a una gran perfección.

Huacapar desde muy niño era esclavo del genio del arte, tenia por la belleza una estática adoración, ya siendo joven se encontraba atareado en esculpir en oro, metal al que también se le llamaba "las lagrimas que lloraba el sol" trabajaba en el mas hermoso de los planetas Venus, que era llamado Chhasqui Coyllur al que adoraban como paje del sol, por ser quien tan de cerca lo acompaña cuando nace y cuando se oculta, también cincelaba con devoción la constelación de las pléyades "Onccoy Coyllur" y esperaba obtener la aprobación del Inca su señor. 

Huacapar había infundido en el bloque de oro su mente, su corazón, su alma, el había pedido muchas veces al dios Sol (Inti) día tras día, renovada inspiración y habilidad, al ver surgir su obra creía que el dios Sol conmovido por sus suplicas había guiado sus manos, e infundido en las figuras algo que parecía animarlas. 

Huacapar le dijo a su padre que lo presentaría durante la fiesta del Inti Raymi, por ser de gratitud y reconocimiento por los beneficios que gozaba el Tahuantinsuyo, llego el día anunciado y al amanecer dejo el Inca el palacio seguido por la familia real, paso descalzo la plaza Huacaypata para saludar el nacimiento del sol, todos estaban con sus mejores trajes, apenas empezó a dorar los primeros rayos las cimas de los cerros vecinos, broto un inmenso grito de jubilo y toda la multitud daba cantos de triunfo acompañado de los instrumentos, empezó la tinya casi susurrando, después los Chhilchiles y Chanrares que eran sonajas o cascabeles cuyo volumen subía a medida que el sol en su curso esparcía torrentes luminosos a su pueblo, la multitud arrebatada alzaba los brazos y daba besos al aire, sonaron las trompetas(cqueppa) el ccuyvi o silbador de cinco voces, la chhayna cierto flauton grueso cuyos tonos lúgubres y melancólicos llenaban el corazón y humedecían involuntariamente los ojos, la mano del Inca se alzo y todo ruido ceso de inmediato, el Inca tomo dos vasos de oro(aquillas) llenas de chicha preparadas por las vírgenes escogidas, el de la mano derecha pertenecía al sol era derramado en un rectángulo del cual salía un caño esculpido en la roca que comunicaba directamente con el templo, el de la mano izquierda brindaba por su familia real, los curacas se hallaban en la plaza inmediata Cusipata donde el sumo sacerdote (Chuillca Uma) abría el cuerpo de una llama tierna de color negro, le arrancaba el corazón y los pulmones y vio que eran propicios los agüeros. 

El platero Illa Rocca se acerco a uno de los sacerdotes y le dice sobre la obra realizada por su hijo Huacapar, para que le sea comunicado al Inca si podía presentarla, este accedió y haciendo una reverencia se acerco al Inca, el cual escucho el mensaje y contesto afirmativamente al pedido, los hermanos de Huacapar lo ayudaron a colocar su obra en un punto de la plaza, el Inca acercándose dijo: 

Contemplen esta escultura a través de el nuestro dios Sol (Inti) se manifiesta a través de ella diciendo que el mas elevado propósito es el fomento de la belleza, si ha de vivir eternamente el Tahuantinsuyo en la memoria y el respeto de los hombres, será por su amor al arte y la ciencia. 

Ante la apiñada multitud Accahuana Inca quien era uno de los mas famosos constructores de la fortaleza del cuzco dio palabras de elogio a la obra realizada por Huacapar , luego una de las vírgenes del sol lo beso en la mejilla y al propio tiempo se escucho los estruendosos aplausos del pueblo. 

Poco después se empezó a repartir la carne asada de llama con zancu y otros manjares, sacaron la chicha que se hallaba en abundancia, el Inca asistía sentado en su asiento de oro puesto sobre un tablón del mismo metal, brindaba con su familia y los mas distinguidos curacas, hacia ya efecto la chicha y aumentaba la alegría, seguían las danzas con el regocijo general que duraría nueve días, entre las danzas era favorita la cachua en el que se hacia mil figuras con mucha velocidad y cantando al mismo tiempo.

Los miembros del imperio Inca sabían que estaba abierto para todos el sendero del honor, la riqueza y la inmortalidad, que tendrían siempre segura recompensa los que destacaban, ningún imperio se esforzó tanto en estimular el merito. 

Mnana caccmanta cachispa 
Pacha camccman riccchanqui 
Chiri llaquicpa rafframpi 
Pachata ccapacc yachispa 
Huiccuña alpaccacc churinta 
Tuta ppunchau yupipanqui. 

A un dios imitas en su poder extenso 
De la nada arrancando un ser viviente 
Entre auras crudas y en soledad paciente 
Descorres de natura el velo denso.